lunes, 16 de noviembre de 2009

Ayer no fuí felíz. Ayer me quité la venda de los ojos. Ayer supe que todo lo que puedo hacer ahora es olvidar. Porque te dí todo. Te dí hasta lo que no tenía. Te llené de regalos. Pero olvidarte de ellos, es olvidarte de mí. Olvidarte de cada detalle es destruirme lentamente. Olvidarte de estas palabras es condenarme eternamente. Y lo más triste es que yo sé la forma de darle brillo a tu vida. Lo más triste es que yo todavía tengo esperanzas. Pero vos ahora estás perdido. Sólo mirabas hacia otro horizonte. Espero que en algún rinconcito de tu corazón todavía esté aquella pureza con la que te conocí. Espero que por lo menos, mi nombre junto a mi esencia esté en algún pequeño pero no menos apreciable lugar de tu mente. De tu corazón. De tus recuerdos. De tus dibujos. De tu instinto. De tu ser. Espero que algún día, te des cuenta de todo esto. Como yo,el día de ayer.